ABEL JARAMILLO. Process Room 2017

ABEL JARAMILLO. Process Room 2017

NO HABRÁ ÑUGAR ALLÍ PARA NINGUNO- El trabajo de Abel Jaramillo se desarrolla a partir de la búsqueda de estrategias que alteren o subviertan la lógica habitual de entender diferentes contextos. Mostrando interesa por las grietas de la historia, los relatos en los márgenes, cómo se producen y construyen los discursos. Generando narraciones desde el posicionamiento de construir la historia desde abajo, analizando los conflictos y disensos que se plantean entre lugares, sucesos y acciones. Abel Jaramillo centra su investigación en las tensiones políticas que se proyectan en lo cotidiano, los espacios intermedios, las fricciones que producen la confrontación de hechos e imágenes.

Mediante situaciones, textos e imágenes, modifica y recontextualiza diferentes elementos para construir nuevas lecturas, para provocar distorsiones en un relato dado, para generar contradiscursos. A través de lógicas de trabajo como el archivo, la acumulación o el collage, plantea cuestiones que apelan de forma directa a experiencias y estados de la cotidianidad, de entornos cercanos. De forma híbrida, transita la relación entre contextos y procesos, entre poesía y acción.

“No habrá lugar allí para ninguno”, es un proyecto que plantea la búsqueda de diferentes implicaciones socio-políticas desde lo cotidiano. En un diálogo constante entre pasado y presente, indagando en la precariedad y la falta de recursos como una revisión crítica de la construcción de la imagen y la identidad de Extremadura. A través del título del proyecto, tomado de un verso del poema Querrán ponerle nombre de la poeta y escritora extremeña Dulce Chacón, se plantea un diálogo donde la historia se cruza con el presente, conectando así, diferentes sucesos e imágenes históricas y presentes que han construido el relato de la identidad extremeña. A través de diferentes capítulos o ramificaciones del proyecto, se establecen conexiones entre diferentes sucesos que dialogan conformando un mapa híbrido, un archivo alternativo de la construcción de la historia en Extremadura. Como punto de partida, esta primera parte del proyecto aborda estas conexiones revisando de forma crítica material audiovisual, títulos como “Los santos inocentes” o “Las Hurdes” (Tierra sin pan), en los que la imagen de precariedad persiste en las representaciones de Extremadura. A partir de esta idea, surgen diferentes planteamientos que conectan la historia y el presente de la comunidad.

© Abel Jaramillo

En el año 1985 se celebra por primera vez el día de Extremadura. La fecha escogida para representar a todos los extremeños será el 8 de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Guadalupe. Desde otros sectores, se reclamaba el 25 de marzo como fecha señalada para tales efectos, en relación con los hechos acontecidos en la madru- gada del 25 de marzo de 1936, cuando miles de campesinos y yunteros extremeños asaltan las tierras que la República les había prometido en una reforma agraria que nunca llegó. Este hecho, supone una construcción de pueblo sin precedente en la comunidad, una representación de Extremadura que poco tiene que ver con la visión de servidumbre con la que habitualmente se la ha representado, un acceso a la identidad extremeña por asalto. En esta tensión histórica, la voluntad religiosa o, al menos, la relación directa con la iglesia, confronta con la realidad histórica del pueblo extremeño, quedando relegada a los márgenes del relato oficial. En este sentido, la revuelta campesina se desplaza de la historia y la identidad de la comunidad en favor de la fiesta religiosa. En palabras de Hakim Bey «si la Historia Es “Tiempo” — como pretende ser —, entonces la revuelta es un momento que salta por encima del Tiempo y viola la “ley” de la Historia.»

© Abel Jaramillo

La imagen que nos sugiere la confrontación por el día de Extremadura es la lucha entre lo sagrado y lo profano, aquella imagen que representaba en 1559 Pieter Brueghel el Viejo en “El combate entre don Carnal y doña Cuaresma”. Es en este punto, en esta relación, donde sale a relucir otra de las tradiciones más representativas de la comunidad extremeña, el carnaval. El carnaval como metáfora, como acto, como hecho, nos ayuda a desplazar el curso oficial de la historia, a construir un paréntesis que que distorsiona la(s) identid(es). La tradición carnavalesca en Extremadura es amplia, pero me interesa en concreto un tipo de carnaval, el carnaval rural, los mascarones. Esta celebración consiste en la utilización de trapos, harapos y ropa vieja para disfrazarse y no ser reconocido. Es un tipo de carnaval que parte directamente de lo precario, de esa falta de recursos, pero que se aplica de forma creativa, espontánea y subversiva. En este punto, me encuentro con la figura de Josefina Routier, un personaje con una relación directa con el carnaval. Josefina, de madre extremeña y padre francés, costurera de profesión, era también poeta. Esta última faceta, desconocida hasta hace poco, funcionaba como una especie de doble vida, como una máscara de la que nadie sabía nada. A finales de los años 60, Josefina se marcha de su pueblo natal al que no regresará. Se desconoce el paradero de Josefina y adónde fue. Esta historia, aporta al proyecto un relato anónimo, una identidad difusa, llena de sombras que dificultan revelar todos los aspectos de su vida. Las letras perdidas, los relatos ocultos de la comunidad.

© Abel Jaramillo

El proyecto trata de configurar un nuevo archivo, que invite a repensar la configuración de la historia, reivindicando otras facetas de la comunidad que han sido ignoradas, que lo que era ruido, sea voz. Y en mitad del ruido, los tambores del carnaval. La fiesta, la máscara, el baile, el tiempo fuera del tiempo que suponen los procesos de carnavalización, se presentan como la vía más certera de aproximarnos a una versión no oficial del relato. El espacio que activa el carnaval es, un paréntesis en el transcurrir del tiempo, donde todo es otra cosa, donde ser cualquier otro, o ser muchos a la vez. Es posible que el carnaval sea la ficción más real, el espacio desde el que analizar todo lo referente a la identidad partiendo de la construcción, de la representación, de lo performativo. Será un carnaval que no existe, y querrán ponerle nombre.

 

web: http://abeljaramillo.es/