LA NADA ANTE EL ESPEJO

LA NADA ANTE EL ESPEJO

La Galería Astarté de Madrid acogió en el año 2015 la exposición “Process Room V” titulada “La Nada ante el Espejo”. Una exposición comisariada por Eduardo Álvarez donde se pudieron ver los trabajos de los cinco artistas seleccionados en la  convocatoria “Process Room V”:  Carolina Cruz Guimarey / Natalia Ocerín / OPN Studio / Rodrigo Illescas / Virginia Rota

Texto Comisario: Eduardo Álvarez - LA NADA ANTE EL ESPEJO

Todo habría sucedido de la misma manera... aunque jamás lo hubieras visto...

Sucedió en la noche de los tiempos...a un aletargado silencio le siguió una gran  explosión,... en ese instante millones de partículas invadieron el cosmos dando origen a una nueva “realidad velada”. Un nuevo “espacio” se abría paso en la oscuridad; una nueva galaxia surgía dispuesta a seguir el curso del universo, rigiéndose y adaptándose a las azarosas leyes de la naturaleza. Todo comenzaría a suceder según lo previsto, todo debía verse enmarcado en un contexto de fuerzas y en una sucesión de comportamientos espontáneos regidos por la sincronización natural y la lucha por la supervivencia. Todo debía seguir su curso...Fue tras un largo espacio de tiempo, tras varios millones de años, cuando de forma pseudo-evolutiva, imprevisible y espontánea surgió la “razón” y como consecuencia la “conciencia”, originando así un gran reflejo, un gran juego de luces, donde ahora el universo podría mirarse y reconocerse.

© Natalia Ocerin

Fue en ese preciso momento, cuando todo comenzó a tomar un rumbo raro, un rumbo distinto al previsto. El gran juego de los reflejos se despertaba de su letargo. Ahora la realidad se tornaba insondable y abierta a cualquier interpretación, “cóncavas” o “convexas” la generación de preguntas sin respuestas, solo podría desembocar en una mera incertidumbre existencial. Como si de un juego de muñecas rusas se tratara, donde lo más grande alberga lo más pequeño, y así sucesivamente, el hombre comenzó a cuestionarse y ahondar acerca de su lugar, condición, identidad,  fininitud y por su puesto su transcendencia. Todo comienza con el primer latido, su parte “existencial” se va despertando, llevándole poco a poco a tomar conciencia de si mismo. Desde ese momento, se verá envuelto en una incesante búsqueda por dar respuesta a lo que acontece ante sus ojos. El hacerse preguntas sobre el misterio de la existencia, sobre su objetivo en la vida o su finalidad en el mundo, le llevará a una constante incertidumbre y preocupación por encontrar su verdadero lugar en el cosmos. “La nada ante el espejo” se presenta como una exposición que quiere mostrar a todo el que se acerque a visitarla, el abismo insondable que existe entre la razón y la magnitud de lo que nos “contiene”. Una exposición que recoge el trabajo de cinco artistas que osados e intimistas se asoman a los limites existenciales y al misterio de lo humano. El trabajo de Rodrigo Illescas, Carolina Cruz Guimarey, Natalia Ocerin, Virginia Rota y Opn Studio, destacan por el tratamiento de cuestiones puramente ontológicas y metafísicas, que nos hablan de la existencia de una supuesta ciencia del ser: la espera, la perdida, los limites de la razón o la búsqueda de lo trascendente, son algunos de los temas que abordan estos jóvenes artistas y que ahora podemos disfrutar en la galería Astarté de Madrid.

 

 

Por su parte la artista gallega Carolina Cruz Guimarey nos presenta su trabajo “L’ATTENTE”, un proyecto fotográfico que cuestiona los ritmos cotidianos y reflexiona sobre la necesidad de un “silencio íntegro”, donde se aborde a modo de meditación todo lo que somos y esperamos de nosotros mismos como especie. Un nuevo ritmo cotidiano donde la inmovilidad, la razón, la espera, la paciencia y el silencio tomen todo el protagonismo. Ante una sociedad de consumo, de bombardeo constante de información y de imágenes, “L’ATTENTE” se plantea como un paréntesis para la retina, proponiendo todo lo contrario, eliminando lo anecdótico, y cuestionándonos la verdadera relación que queremos establecer con el medio en el que habitamos. Se trata de una pausa, un estimulo silencioso desde el interior que nos permite ahondar en nosotros, porque “esperar”, es permanecer como acto de rebeldía, es tomar consciencia de cada segundo. La exposición continúa y sube de intensidad con la artista valenciana, Natalia Ocerin Gomis que aborda con su trabajo los complejos y misteriosos laberintos de la “psique”. Y no lo hace de modo superficial, si no que lo hace de un modo profundo y cargado de contenido teórico. Su proyecto “EL MIEDO PSÍQUICO Y LA ARQUEOLOGÍA DE LA LOCURA” se trata de un trabajo pictórico que esta en proceso, y que indaga a través del estudio del retrato, los diferentes estados límites de nuestra mente. Los límites de la razón, la angustia, los miedos e incluso los diferentes procesos de locura, son analizados y estudiados minuciosamente por la artista, para rescatar ese instante “gestual”, a veces invisible, que nos transforma en ese otro individuo. El arte y la enfermedad mental, un lugar de lucha entre la “escena” y el “padecimiento”. ¿Es quizás la enfermedad mental un lugar de tránsito para la razón? ¿Un límite al que llegamos tras cuestionarnos determinados temas sin respuesta? ¿O se trata de una mera clasificación social para hablar y señalar a los que han desarrollado una personalidad única?.

© Carolina Cruz Guimarey

 

Virginia Rota es una fotógrafa nacida en Málaga, y que actualmente reside en Madrid. Su trabajo destaca por el modo tan particular e intimista, a la hora de abordar y trabajar con la imagen y el retrato. Con una delicadeza, que se aprecia tanto en la composición, como en el modo de trabajar con la luz, su obra nos enfrenta a la soledad existencial desde todas sus vertientes. En esta nueva serie titulada “SAUDADE” Virginia Rota parte del concepto de “saudade” como emblema de soledad, perdida y añoranza. Pone el punto de mira en el sentimiento de “nostalgia”, una nostalgia, que lleva impresa la huella de la “pérdida” y por lo tanto, la búsqueda constante, por retornar a “un lugar” del que jamás se debió partir. El “hogar” como metáfora de referencia, lugar de principios, donde se abre paso la “razón” para configurar el conocimiento y dar algún sentido concreto a una realidad poliédrica.

© Virginia Rota

Para  finalizar la exposición y a modo de autorretrato reflexivo para el espectador, contamos con la participación de OPN STUDIO dúo artístico de Zaragoza, y formado por Susana Ballesteros y Jano Montañés. La formación de ambos en disciplinas como arte, mecánica, diseño, e ingeniería marcan claramente su línea de trabajo. Su obra reflexiona acerca del individuo como ser social en un amplio contexto. Sus trabajos que unen campos como el arte, la ciencia, o la tecnología, plantean temas como el individualismo, el aislamiento o el narcisismo. Para desarrollar su trabajo y como lenguaje de expresión utilizan nuevas tecnologías, tales como la electrónica, la robótica, el video, y la instalación interactiva. Con motivo de esta muestra nos presentan dos piezas, la primera titulada “VANITTA”, un gran espejo en forma de alegoría que nos invita a reflexionar sobre quienes somos y en que lugar dejamos la vanidad. Un juego de auto-reflexión donde las debilidades más privadas se traducen a un mero juego de refejos. La otra pieza que nos presentan se titula “ THE CORE”, se trata de una pieza que roza el cinetismo complementando con un efecto óptico 3D, similar a una holografía. Basada en el principio básico del “Patrón Moiré”, las interferencias que se producen por la superposición de dos composiciones de líneas paralelas, dan origen a la propia imagen. “THE CORE” es una pieza que nos habla de la capacidad que tiene el individuo de interpretar la realidad, de como esa “maquina” llamada cerebro, nos condiciona a ver o interpretar la realidad, dependiendo exclusivamente de nuestra experiencia vital y subjetiva.

© Rodrigo Illescas

©OPN Studio