ENTREVISTA OPN STUDIO

ENTREVISTA OPN STUDIO

El dúo artístico OPN Studio nos vuelve a sorprender con sus investigaciones sobre, Arte, Tecnología y Ciencia. Más allá del arte objeto, OPN Studio trabaja a modo de laboratorio para conseguir llegar a través de la unión de arte y la tecnología, a complejas conclusiones científicas, que nos hacen cuestionarnos como podría ser configurado otro mundo u otra concepción del ser humano. Su último trabajo titulado “Give my Creation…Life!” nos invita a reflexionar sobre las máquinas y la vida, sobre la autonomía de éstas, a través de la pulsión viva de un corazón latiendo. La investigación “Give my Creation…Life!” se ha materializado en una pieza que pudo verse el pasado mes de febrero en el Centro de arte y Tecnología "Etopia" de Zaragoza. La muestra se acompañó de una publicación donde el dúo artístico, exponen todas sus investigaciones sobre esta apasionante aventura, que les ha llevado a dotar de vida a una máquina a través de la pulsión de un corazón biológico. Las investigaciones de OPN Studio reflexionan acerca del ser humano, explorando la intersección entre los campos del Arte, la Ciencia y la Tecnología, siendo articulados mediante el lenguaje de la electrónica, la robótica, el vídeo y la instalación interactiva. En su más de diez años de trayectoria, este dúo zaragozano, ha presentado su trabajo con éxito en diferentes lugares del mundo como: España, EE.UU, Finlandia, Francia, Mexico, Chile, El Salvador, Honduras, o República Dominicana.

¿Cómo surgió la idea de este nuevo proyecto titulado “Give my Creation…Life!”?

Todo comenzó con una conversación  de tantas en las que a veces se deriva a temas en los que esbozamos ideas dispares.  En ocasiones, estas ideas  simplemente se olvidan o por el contrario se plasman en un papel  con la esperanza  de redescubrirlas  algún día, como es el caso de este proyecto, donde el propio tiempo es el que te permite un día toparte con material que enlaza directamente con las ideas iniciales y que por su naturaleza invita a  adentrarse en su esencia y todo lo relacionado  dentro del campo, permitiendo desarrollar una base mucho más sólida y elocuente tomada de ese inicio de conversación.  

Aunque no siempre, por no decir nunca, ideas y planteamientos que dan comienzo a posibles proyectos se desarrollan  de forma instantánea, ya que estos necesitan nutrirse de un contexto y ubicación propicios, además de financiación. También añadir la dificultad de combinar dentro de un mismo proyecto todo lo anteriormente detallado, y es ahí donde comienza el absoluto desafío para el autor  que aunado a la esencia y el propio carácter del proyecto,  ofrece un viaje donde se conoce el punto de partida pero nunca su desenlace o conclusión.

Centrándonos un poco más en la pregunta, “Give my creation… life!” se inició durante una conversación en Zaragoza en septiembre de 2012 donde el foco de interés giraba en torno a la generación de energía a través del flujo sanguíneo de nuestro cuerpo con el fin de alimentar dispositivos externos que utilizamos a diario, móviles, tablets..., aunque el verdadero germen se sembró concretamente  a finales de ese mismo año en Rotterdam, donde residíamos en ese momento, cuando una tarde topamos con material gráfico e información varia acerca de las investigaciones sobre circulación extracorpórea del Dr. Bryukhonenko llevadas a cabo en 1929. (Ver Vídeo) Parte de la documentación ya la conocíamos, sin embargo no siempre ves el  material de la misma forma, de manera que  al enlazarlo todo cobró sentido. Era posible reanimar órganos separados del cuerpo a la par que reanimar un organismo completo tras su muerte clínica. Por tanto, nos cuestionamos el planteamiento de todo el proyecto, es decir, la obtención de energía a través del latido de un corazón con el objetivo de concederle la autonomía a una máquina.

Cabe añadir, que desde el transcurso de tiempo entre el planteamiento y la materialización del proyecto, se dio a conocer en 2015, el desarrollo de un chip que convierte el latido del corazón en energía para alimentar un marcapasos llevado a cabo por la investigadora Canan Dagdeviren en el MIT (Massachusetts Institute of Technology), lo que muestra que este tipo de planteamientos expuestos en charlas, instalaciones de arte, cine de género ciencia ficción y un sin fin de manifestaciones artísticas, pueden dar como fruto no sólo interesantes reflexiones, si no posibles teorías que desencadenen o coincidan con futuros avances.

© OPN Studio

Una máquina que es dotada de vida por la mecánica de un corazón biológico, ¿Estamos ante un toque de atención por una sociedad excesivamente tecnificada?, un modo de decir que el pulso humano, el secreto de la propia vida, es imprescindible para todo?

Somos individuos, el ombligo del mundo, jajaja, imprescindibles para todo, creadores de nuestro universo, nosotros lo  reinventamos a nuestro antojo, desarrollándolo y nutriéndolo para convertirlo en un lugar cada vez más idiosincrásico a nuestra esencia megalómana. Por otro lado, ”Give my creation…life!” se nutre de una sociedad tecnificada como contexto participativo entorno al planteamiento lanzado, utilizándolo como una herramienta más de comunicación, exponiendo el planteamiento  que da esencia al proyecto como inicio de conversación,  permitiendo generar  un arranque a un sinfín de pensamientos y  reflexiones derivadas de éste, tales como la ética de esta práctica siempre desde un punto de vista de reaprovechamiento  del propio órgano del animal, nunca desde una extracción propia para el fin; como también su uso para generar energía proveniente de un órgano vivo para concederle la autonomía a una máquina, o el hecho de que nuestro propio organismo genere parte de la energía que consumimos, creando conciencia sobre el consumo de la propia energía y su valor, entre otras múltiples e infinitas reflexiones, tales como la Antítesis del Cyborg, el rechazo de una sociedad hombre-máquina, los peligros de la ciencia y la tecnología, si no se encuentran al servicio de la utopía que se predica, utopía-distopia y un sinfín de ellos. El límite reside en la imaginación…

Además de la pieza resultante de la investigación, el experimento se llevó a cabo de forma real en el Centro de Investigación Biomédica de Aragón, aprobado por un comité ético y a cargo de profesionales en medicina ¿Qué aportaciones obtuvisteis en esta parte del proceso? Y después del experimento en vivo ¿Qué conclusiones?.

Nos gustaría detallar que el experimental desarrollado en el CIBA,  consistió en un procedimiento quirúrgico donde se llevó a cabo la extracción de un corazón de un animal no reaprovechable (sometido a una intervención anterior y sin posibilidades de supervivencia), con el objetivo de mostrar, mediante un audiovisual resultante de la operación, la autonomía de este órgano y su capacidad de autogenerar energía. Con este experimental no sólo se refuerza el planteamiento si no que ayuda a que el espectador comprenda y digiera la temática a tratar. Finalmente  la intervención  demuestra la viabilidad de mantener un corazón con vida por un tiempo prolongado fuera del cuerpo. Ensalzando, como ya se ha comentado anteriormente, su poder de autonomía.

© OPN Studio

La pieza que fue expuesta en Zaragoza desde diciembre hasta febrero de 2017, ¿Qué acogida tuvo en el público?, ¿Cuál fue su primera reacción? Supongo que es impactante.

Durante la inauguración, que es donde  se obtiene el primer feedback, nos aventuramos a realizar una improvisada visita guiada a lo largo de todo el recorrido establecido, y para ser honestos la reacción generalizada  fue realmente positiva,  sus expresiones  transmitían inquietud, curiosidad e incluso ensueño.

Detallar que el proyecto se expone en sala a través de un recorrido muy definido. Comienza presentando al espectador nuestro corazón, absoluto protagonista de la muestra, a través de una teórica relativa a la materia en medicina, mostrando no sólo su anatomía y fisiología, sino también los fundamentos de la circulación sanguínea, dando paso a la CEC (circulación extracorpórea) y sus investigaciones y avances a lo largo de la historia. Una vez que el espectador se ha adentrado en los pilares fundamentales que rigen el planteamiento expuesto, el recorrido expositivo va descubriendo  el resto de investigaciones. Por una parte  “Experiments in the revival of organisms” un audiovisual de archivo de1940, donde se narran los experimentos desarrollados en 1929 por el Dr. Bryukhonenko, desde la reanimación de órganos separados hasta la reanimación de un organismo completo.

Tras este revelador documental, el visitante se adentra en la siguiente estancia , el núcleo de la exposición donde se encuentra la materialización resultante de toda la investigación “ El Conversor Hidráulico de Energía Biológica de OPN”. Éste, consiste en una instalación donde el espectador presta su ritmo vital a través de un pulsómetro, y gracias a un corazón humano artificial desarrollado en 3D, se recrea el pulso, presión y caudal desalojado, a través de un sistema electrónico. La energía desarrollada por el caudal desalojado es recogida por el conversor, transformándola en movimiento mecánico mediante el empleo de turbinas Pelton, otorgando movimiento  a la máquina seleccionada dentro de este proyecto para ser alimentada por la energía del corazón,  un praxinoscopio. Basado en el modelo original del científico francés Émile Reynaud desarrollado en 1877, el praxinoscopio se seleccionó como máquina “fetiche” del proyecto, por tratarse de un ingenio que precede y origina el nacimiento del Séptimo Arte. Destacar que el cine  se desarrolló desde un punto de vista científico, antes de que sus posibilidades artísticas o comerciales fueran exploradas. Además como broche final, la animación que soporta el praxinoscopio es “Maria” Robot, la protagonista del film de Fritz Lang “Metrópolis” de 1927, basado en el guión de Thea Von Harbou, metáfora de tendencias socio-ciencio-tecnológicas de la época y sus conflictos morales, ideológicos y éticos como “mundo dual”, bajo el leitmotiv “El corazón debe mediar entre las manos y el cerebro” Como conclusión, en la última sala del recorrido, se proyecta el experimental llevado a cabo en el CIBA.

La contingencia entre el ser humano y la maquina será una lucha eterna. En actualidad y conociendo los avances que se están produciendo en este campo y en el de la robótica ( Cyborg…..), ¿Qué pensáis vosotros sobre esta relación? ¿Será una relación venidera? E incluso ¿Qué planteamientos éticos o morales nos esperan en el futuro con la nueva identidad de los cuerpos, o las nuevas definiciones de vida?

El concepto cyborg está cada día más presente, es comprensible que empleemos la técnica para mejorar nuestra calidad de vida. El problema surge cuando la técnica adelanta a la ética. En Rusia, en los años 50 se realizaron investigaciones con el fin de crear soldados cyborg con cabezas de animales. Se desconoce la veracidad de estos experimentos, ya que hablamos de la guerra fría, pero la idea es un reflejo del concepto.  Resulta muy diferente este uso frente a las investigaciones que se llevan a cabo en diferentes instituciones para la creación de miembros biónicos para personas que han sufrido amputaciones o con malformaciones. El peligro de un mal uso está presente, y no es algo que provenga de la técnica. El miedo no es hacia estos avances, está encarado hacia nosotros mismos. El problema reside en la naturaleza del ser humano.

©OPN Studio

¿Por parte de la comunidad científica ha habido algún interés en el proyecto, o seguimiento? Me refiero para investigar en posibles aplicaciones reales?

Actualmente se están realizando, como ya hemos comentado, diversas investigaciones que permiten mantener órganos con vida de manera extracorpórea, ya que resulta muy útil a la hora de realizar trasplantes. Tomemos como ejemplo el corazón. Para realizar un trasplante, éste es paralizado antes de realizar su extracción y preservado en frío para su conservación durante el transporte. Esto permite un traslado de unas pocas horas, lo que limita mucho el radio en el que se puede encontrar el receptor. Si ese corazón se pudiera mantener latiendo (mediante nutrientes, oxigenación de la sangre…), se podría prolongar su conservación fuera del cuerpo aumentando así, el radio de recepción. Nuestro planteamiento es una llamada al pensamiento que fantasea con desencadenar el paso a una realidad en la que veamos lo orgánico como fuente de energía, o viceversa, la energía como algo orgánico. Podríamos divagar hasta el punto de ver máquinas impulsadas con motores orgánicos o que nosotros fuéramos capaces de generar con nuestro propio organismo la energía que consumimos.

El trabajo que realizáis donde biología y tecnología se dan la mano, se inserta en una tradición artística que es poco común en nuestro país, artistas como Stelarc, Victor Grippo, o el colectivo Tissue Culture & Art han realizado obras en este sentido. ¿Qué acogida suele tener vuestro trabajo internacionalmente? ¿Creéis que muchas veces el entorno, frena la evolución normal de nuevos proyectos?

En diciembre de 2015 formamos parte de unas conferencias internacionales de Arte donde la tecnología y  la ciencia se integran como un campo más a investigar dentro de la práctica y el desarrollo convencional artístico. Estas conferencias, denominadas “Technarte”, y realizadas con financiación española privada, tuvieron lugar ese año en la UPV de Bilbao y en Bergamot Station  en Santa Mónica, derivándose de ellas una exposición colectiva que tomaba el mismo nombre y que se emplazó en el LACDA (Los Angeles Center for Digital Art), coincidiendo con la Gallery Weekend de L.A.  donde  gente sin vinculación con el arte, decide quedar para disfrutar del recorrido establecido por la galerías y sus propuestas. Tuvimos la oportunidad de hablar con algunos de ellos y comentaban que era una buena alternativa a una salida convencional de fin de semana, algunos de ellos llevaban su copa de vino en la mano que paseaban de una galería a otra por toda la zona. Este tipo de enfoque donde cultura y ocio se dan la mano no es tan habitual en España. La evolución es posible, pero depende principalmente de uno mismo ya que facilidades no hay y  muchas veces, como comentas, el entorno y otros muchos factores no resultan los más propicios. No nos referimos a que España sea para nada un emplazamiento a evitar ni muchísimo menos, si lo pensásemos y todos hiciéramos lo mismo, nada se movería en este país. Afortunadamente, existen instituciones y demás agentes culturales que por devoción y profesionalidad, continúan luchando por engrosar el tejido cultural.


Supongo que también para la realización de un proyecto de esta magnitud, como es “Give my Creation…Life!”, dónde tienen cabida diferentes campos profesionales, como Arte, Tecnología y Ciencia, habéis contado con muchos apoyos que han hecho posible el proyecto.

Así es, durante el desarrollo de este proyecto hemos contado con la colaboración de un completo equipo integrado por  grandes profesionales en  cirugía cardíaca, veterinaria, anestesiología y perfusión procedentes del  CIBA (Centro de Investigación Biomédica de Aragón) y del Hospital Miguel Servet ambos de Zaragoza, además de  EBERS Medical Technology, una empresa también de Zaragoza dedica al desarrollo de equipos para el cultivo de células y tejidos.

¿En que está trabajando ahora mismo OPN Studio?, ¿Con que nos sorprenderá próximamente? Estamos expectantes…

Sobre nuevos desarrollos e investigaciones, tenemos muchos frentes abiertos y demasiadas inquietudes, pero de momento preferimos no hacer ningún adelanto. En cuanto a proyectos expositivos, el día 10 de marzo se inaugura en el Museo Würth de La Rioja, “Todo es movimiento”, una exposición de Op art y arte cinético de la Colección Würth (de la que tenemos el placer de formar parte recientemente),  y donde se expondrá “Némesis”, un bodegón contemporáneo robótico de la serie “Hollow Era”. Por otra parte, estamos preparando una pieza para una exposición colectiva con el título de “Perro” en la que participamos con una obra audiovisual y que se inaugurará el próximo 17 de marzo en Tallinn (Estonia) concretamente en la Galería Hobusepea, y un poco más adelante, en septiembre, ya que sólo detallamos los proyectos confirmados, expondremos e impartiremos una ponencia en el  National Taiwan Museum of Fine Arts de Taichung, dentro de una exposición colectiva bajo el título de “Hot Body Cool Tech: Performative and Choreographed Bodies in New Media”. La exposición irá acompañada de conferencias entre otras actividades.

 

Entrevista: Eduardo Álvarez