CENSURA A LA CREACIÓN CONTEMPORÁNEA

Si la libertad de expresión, no es otra cosa, que el derecho a pensar libremente sin ser hostigados por lo que opinamos, ¿Cómo es posible que en un país en democracia, se pueda censurar a través del arte y la creación contemporánea? Si alguna función tiene hoy esta última, no es otra, que repensar de forma crítica la realidad, desde los márgenes de lo imaginable, llegando a esos estratos de los acontecimientos históricos y contemporáneos donde otras disciplinas son incapaces de llegar. ¿Por qué el arte es capaz de llegar a esas capas? Precisamente porque en el arte está presente lo más sagrado… esa chispa mágica de la creación, aquella visión espontánea, que nace de un ser humano al aborda la realidad que le acontece. Ayer fue uno de los días más tristes, y esto no es el título de una canción, es el título que podríamos poner a una tragedia griega con tintes satíricos, y con muy poca gracia. Sucedió en la inauguración de la Feria ARCO de Madrid 2018, España.

© Obra Santiago Sierra en ARCO 2018

Tras una llamada y ante la incrédula mirada de los allí presentes se decidió bajar, descolgar, quitar una obra del artista español Santiago Sierra, no porque fuera ofensiva o tocara determinadas sensibilidades, que en otras ocasiones así ha pasado, fue por una cuestión puramente política.  Una prueba más de la estrecha e indestructible relación entre todas las esferas del Arte y la política en este país. Quizás este sea el precio que toque pagar, por la poca independencia que tiene la creación contemporánea en la España de las instituciones públicas, por haber seguido un modelo que solo aspira a ser amamantado de un abstracto “ser” llamado institución y que últimamente no deja cabida para la libertad de expresión.

 

Pared Vacia - Feria ARCO - 21 Febrero 2018

Evidentemente ser creador o ser un trabajador cultural, y no estar domado o controlado por el poder, es una profesión de riesgo, ya que te pueden ir dejando morir de hambre. Esa es su carta. Y por esto, precisamente echo de menos, que por parte de la comunidad artística, que debería ser la más libre de todas, la más despierta, la más reivindicativa, que no mueva ni una pestaña ante el abusos de poder que están desfilando ante nuestros ojos. Quizás cualquier otro gremio, ayer se hubiera movilizado ante la puerta de ARCO, para exigir y reivindicar sus derechos más fundamentales como creadores. Por eso es urgente que reflexionemos sobre la domesticación, y la “Burundanga” institucional a la que está sometida la clase artística. Y no es solo Santiago Sierra, son los cientos de creadores que no salen a flote porque hay burócratas en un despacho diciendo que esto que interesa o no. ¿Y vosotros? ¿A qué esperáis? Se debe ser coherente, valiente, independiente, y sobre todo muy libre, solo en ese espacio se puede desarrollar lo que más amamos, la creación contemporánea. Someter a critica la realidad, darla mil vueltas y transformarla en un “rap” nunca y en ningún caso, puede ser delito, ni motivo de vergüenza, nunca, es simplemente creación, imaginación, literatura, parte irrevocable de lo que somos, de nuestra esencia humana.

Eduardo Álvarez | Madrid | 22 de Febrero 2018

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