EL CINE EN KAZUO MIYAGAWA

El Museo MOMA de Nueva York acoge la primera gran retrospectiva del trabajo del director de fotografía más influyente del cine japonés de posguerra Kazuo Miyagawa. Un visionario del cine por su influencia perdurable en cuanto a las innovaciones aportadas a la técnica y su especial sensibilidad artística aplicada al cine. Kazuo Miyagawa (1908-1999) fue un directo de fotografía que trabajó íntimamente con autores de su época como Yasujirô Ozu, Akira Kurosawa, Kenji Mizoguchi y Kon Ichikawa en algunas de sus películas más importantes.

© Chinmoku (Silence). 1971. Japan. Directed by Masahiro Shinoda.

Miyagawa con su asombrosa versatilidad, ayudó a perfeccionar las composiciones de tatami de Ozu en Floating Weeds (1959); las largas secuencias de seguimiento coreografiadas del Ugetsu de Mizoguchi (1953); las múltiples perspectivas y cortes de salto de Kurokawa's Rashomon (1950) y Yojimbo (1961); o el uso innovador de cámaras desde diferentes puntos de vista en Ichikawa's Tokyo Olympiad (1965). Miyagawa de joven fue un artista talentoso en la pintura a tinta china, cuyos tonos podían verse posteriormente en sus peliculas. Ferviente seguidor de la iluminación y el alto contraste de las películas expresionistas alemanas de la década de 1920, comenzó su carrera en el estudio Nikkatsu en la década de 1930, usando espejos y lentes al aire libre para conseguir su particular luz solar. A nadie se nos puede olvidar el blanco y negro de Rashomon (1950), siendo el primer camarógrafo que disparó deliberadamente al sol para conseguir diversas variedades de luz y sombra. También su experimentación con el color le hace ser un referente entre sus contemporáneos, explorando las cualidades pictóricas, dramáticas y simbólicas del color.

© Rashomon. 1950. Japan. Directed by Akira Kurosawa

A Miyagawa se le atribuye haber inventado una nueva tecnología de color en la película “Ichikawa's Her Brother” (1960) un proceso mediante el cual obtuvo un mayor control sobre la saturación y la tonalidad. El efecto consistía en proyectar un brillo plateado sobre la imagen en color, una técnica que ha sido utilizada posteriormente en innumerables películas. Otro de los logros magistrales de Miyagawa fue en la Olimpiada de Tokio de Kon Ichikawa (1965), donde supervisó a 164 camarógrafos, que utilizaron 234 lentes diferentes para capturar la intensidad dramática del acontecimiento histórico. Kazuo Miyagawa que se jubilo a los 91 años y que reúne en su extensa carrera un total 130 películas, siempre será recordado por su trabajo de cámara en “Rashomon”. El propio Kurosawa en su autobiografía “Something as an Autobiography” (1983) rinde tributo a su figura y a las habilidades de su camarógrafo, que gracias a ellas atrajo la atención mundial hacia la industria cinematográfica japonesa y ganando el Premio en el Festival de Cine de Venecia en 1951.

 

Eduardo Álvarez | Madrid | 25 de Abril 2018