LAS ARAÑAS DE LOUISE BOURGEOIS LLEGAN A CHINA

El trabajo de la artista franco-estadounidense Louise Bourgeois llega por primera vez a China, gracias a una exposición dedicada a su trabajo en el Long Museum de Shanghai. Bajo el título "Louise Bourgeois: The Eternal Thread" la exposición ofrecerá al visitante un recorrido completo por las obras más importantes de toda la carrera de la artista, incluidas las esculturas de personajes de finales de los años cuarenta, sus instalaciones de los años noventa, obras de su última década o la monumental escultura de araña titulada "Maman".

Louise Bourgeois es considerada como una de las artistas más importantes de los siglos XX y XXI, famosa por crear una obra compleja que fusiona la profundidad psicológica con la intervención plástica formal. Grabadora, pintora, escultora y artista de instalaciones, Bourgeois trabajó en diferentes medios a lo largo de su vida y su producción está arraigada a temas profundamente emocionales.

Louise Bourgeois - Cell (Black Days), Collection The Easton Foundation © The Easton Foundation/VAGA, NY, Photo: Christopher Burke

Una obra a veces inconsciente, intemporal y eterna, de la que emergen las posibilidades y contradicciones de su arte. Louise Bourgeois aunque comienza su carrera mucho antes del movimiento de Arte Feminista de la década de 1970, se preocupa por temas como la sexualidad, el cuerpo, los vínculos de familia o el hogar, influyendo de forma decisiva a toda una generación posterior de artistas feministas. Entre sus trabajos más conocidos se encuentra su serie de esculturas de araña, convertidas en un icono del arte occidental.

Esta forma animal, es elegida por la escultora, como símbolo de vínculo materno, y como emblema de la fragilidad y al mismo tiempo fortaleza que puede ofrecer la naturaleza. La araña, el hilo, coser o unir se convierten en acciones simbólicas para Bourgeois que representan su deseo de reconciliación y reparación con el pasado y con la propia muerte. Arañas que emergen del imaginario de su infancia, para enfatizar precisamente su simbolismo y cualidades humanas como la inteligencia, la paciencia, lo delicado, o lo salvajemente sutil.

Louise Bourgeois ©

En la década de 1990, cuando la artista tenía ochenta años, comienza a crear una serie de cámaras o celdas mágicas, en las que reúne objetos personales dotados de una fuerte carga emocional. Las celdas se convierten así, en un nuevo espacio psicológico para la artista, donde poder desenredar la trama de sus recuerdos y sus propias emociones vitales. Precisamente hoy más que nunca, el trabajo de Louise Bourgeois tiene mucho que enseñar en cuanto a la búsqueda de la esencia de lo mágico, a la necesidad de recurrir y rescatar sin temor, el origen de la infancia, un sentimiento primitivo que nos hizo configurar la mirada idealizada y simbólica del mundo.

Eduardo Álvarez | Madrid | 15 de Noviembre 2018

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