ORIGEN COMO BÚSQUEDA. NAOMI KAWASE

El trabajo de la directora de cine japonesa Naomi Kawase, se convierte en objeto de una exposición retrospectiva en el Museo Pompidou de Paris. Considerada como una de las directoras contemporáneas más importantes del país nipón, en 1997 obtiene la Caméra d'Or en el festival de cine de Cannes por su película “Moe no suzaku”(El bosque del duelo), siendo la directora más joven en recibir ese galardón.

Para hablar de los comienzos de la carrera cinematográfica de Kawase, debemos remontarnos a la década de los 90, cuando la directora realiza pequeñas piezas autobiográficas que indagaban en temas como la identidad o los orígenes. Tras una infancia compleja, donde sufrió el abandono por parte de sus padres, hecho que le marcó para siempre, Kawse encuentra en la fotografía y más tarde en el cine un medio para calmar y llegar al origen de su dolor. Precisamente serán estas primeras piezas, las que configuran el estilo y temática que más tarde abordará el cine de Kawase, un cine que busca incesantemente reencontrarse con aquellos sentimientos que le han sido arrebatados.

NAOMI KAWASE, Hanezu, el espíritu de las montañas, 2011 © Foto

Entre estas primeras películas de carácter documental encontramos títulos como "Ni tsutsumarete", (En sus brazos), dirigida en 1992, donde relata en primera persona su búsqueda incesante por encontrar a su padre. En esa misma línea y volviendo a profundizar en su pasado, encontramos otra pieza titulada "Katatsumori" (Caracol) de 1994, un personal e íntimo retrato de su abuela, único familiar que ha tenido cerca desde su niñez. En definitiva, una serie de películas estructuradas a modo de diarios autobiográficos, que nos relatan la búsqueda incesante de la directora, por encontrar sus orígenes y recuperar el recuerdo de uno padres ausentes.

No fue hasta el año 1996 cuando Kawase dirige y escribe el guión de su primer largometraje titulado “Moe no suzaku” una película que nos acerca a la vida familiar de un remoto pueblo japonés de la región montañosa y boscosa de Nara. Esta película, que significó su puesta de largo cinematográfica, le supuso ganar la Caméra d'Or en el Festival de Cine de Cannes de 1997.

NAOMI KAWASE, El bosque del duelo, 2007 © Foto

Con más de 20 títulos en su filmografía, el trabajo de Kawase se ha convertido en un referente de cine contemporáneo japonés, un cine que aborda tanto la experiencia personal del documental autobiográfico, como la composición de historias para conectarnos con nuestra parte más espiritual y universal de la condición humana.

Fue en el año 2003 cuando Naomi Kawase vuelve a lo documental con "Tsuioku no dansu" (Carta de un cerezo en flor), que narra los últimos días de la vida de uno de los mentores de Kawase, Kazuo Nishii, fotógrafo y crítico de cine. En el año 2007, diez años más tarde de su primer reconocimiento, Kawase vuelve a ganar el Gran Premio de Cannes por su película “Mogari no mori” (El bosque del duelo, 2007), una película con la que vuelve a explorar sobre la perdida, la muerte y el duelo, temas recurrentes que habían dominado muchas de sus obras anteriores. Dentro de las películas de carácter menos documental podemos destacar títulos como "Sharasojyu" (Shara, 2003), "Hanezu no tsuki" (Hanezu, el espíritu de las montañas, 2011) o su última película "Hikari" (Hacia la luz, 2017) una profunda reflexión sobre los recuerdos y los sentidos.

Eduardo Álvarez | Madrid | 10 de Diciembre 2018

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